VIVE TU VIDA COMO QUIERAS QUE SE RECUERDE, NO COMO QUIERAS QUE SE IMAGINE.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Random, Repetitive thought.

En fin, sé que tengo que asimilar de una vez por todas que aquellos que se fueron por su propia voluntad son aquellos a los que no debo echar de menos. 
A los otros, en cambio, sólo os dejo las palabras que nunca me cansaré de repetir:
"I'll be doing my best and I'll see you soon".



jueves, 3 de noviembre de 2011

Angry nights. Then: You fuck off, I disappear.

Ardientes deseos de partirte la cara, eso es lo que siento ahora mismo. ¿Me puede acusar alguien de no poder pasar página? Espero que al menos tú ni lo pienses, ya que es tu culpa y de nadie más. Me importa bien poco si te ha surgido algo, si estás ocupado, si, para tu bien, hay alguien nuevo en tu vida. Me importa una mierda. ¿Dónde narices está mi amigo? ¿Es que acaso estuviste fingiendo estos años? No, es que no me cabe en la cabeza que tantos buenos momentos se hayan esfumado y que lo que ahora sienta al pensar en ti sean sólo náuseas, dolor y asco. ¿Merezco esto? Pues oye, siendo sincera, ¡No! Se nos fue de las manos lo que entendía que era amistad, pero créeme cuando te digo que yo veía factible volver a los inicios. Era posible. Tú, simplemente, lo echaste a perder. All over again babe. 


El caso es que, más que echarte de menos, echo de menos las explicaciones que me debes.
Eso es todo. Después, te enterraré en lo más profundo, lo prometo. Nunca más volverás a saber de mí, lo prometo. ¿Suena duro? ¿Feo? Tuya es la jugada, yo sólo te imito, amigo. 


Es curioso como una vez yo me ofrecí a desaparecer de tu vida para evitarnos futuros dolores; tú te negaste, me pediste que me quedase y yo seguí dudando. ¿Sabes lo irónico del asunto? En el fondo de mi ser, nunca habría sido capaz de abandonarte. Jamás. Tú, en cambio, te callaste, estuviste ahí en las buenas y ahora, que supongo que han llegado las malas, has tomado la decisión de tirar todo por la borda, abandonándome como me hiciste jurarte que yo nunca haría. 
Dolerá y dolerá durante días, meses y noches en vela, lo sé, pero tendré el orgullo de decir que hice lo correcto. What about you, babe? 

viernes, 14 de octubre de 2011

Little by little

Poco a poco reculas, dejas de presionarte, obsesionarte, en que aquello fue tu error, tu culpa. ¿Tu miseria? Tal vez. Vacía te quedaste, mas lo diste todo e inventaste mil y una noches por él.
Poco a poco, esos recuerdos que con tanto miedo revives (por no querer que se gasten), van almacenándose en el olvido, no olvidados pero apartados de tu rutina. Todo a su tiempo.
Poco a poco.
Vas sanando, muy poco a poco, pero hay movimiento. Sigues adelante, poco a poco, ya que a fin de cuentas él ya te robó suficientes días y sueños como para echarlos a perder ahora. 


Poco a poco vuelves a ser tú. 

domingo, 11 de septiembre de 2011

Never Forget, Never Forgive.

I will not say I feel American but just human. None of the people who died in 11-9-2001 deserved to die that way.
I was just 9 in those days, when I saw people on TV dying, people around me crying. I was all confused: two towers had fallen down as if they were domino pieces. What was wrong with the world?
I ask myself the same question today and no one knows how to answer. Personally I think there's just a possible answer: who did it, who made it happen, can't be considered human being, since they were heartless when they took away so many lives. Monsters. 
There's no right to take someone's life in any case, but making them feel that fear before they died? Tears, dust, smoke and fire surrounded them before their death. Scary situations were the last memories of them, so no, no one can say 11-S was meant to be due to religious views or destiny. That's just bullshit.

I will never forget those who died.
I will never forgive those who killed. 



viernes, 9 de septiembre de 2011

A once-in-a-lifetime better than a heartbreak situation.

Que levante la mano aquel que sea inocente, el que nunca ha sentido la necesidad, esa locura poderosa de querer volver a retomar esa relación que, sea por el motivo que sea, terminó muriendo. ¿Cuántos de vosotros no habéis experimentado eso? ¿Eh? Eso me temía, números negativos.

Todo pinta bien cuando, pasados unos meses, años, tras la ruptura, tu mente empieza a recordar sólo los buenos momentos. Es ahí cuando empiezas a echar de menos y quieres las risas, los mimos, las caricias y ese mundo de vuelta. Independientemente de si es bueno volver o no con esa pareja (en cada situación, los motivos de ruptura son tan tan diferentes), lo que realmente me está quitando el sueño estos días es si ese sentimiento de añoranza y de querer volver está realmente fomentado por esa persona o simplemente por la necesidad de tener a una persona que rellene el hueco. ¿Buscamos volver con la que pretende ser nuestra mitad, o simplemente queremos ocupar ese espacio con cualquier tipo de pieza?

Personalmente, recomiendo que antes de dar el paso de nuevo, os planteéis si podríais pasar por alto lo que en su día hizo romper la relación. Cada pareja es un mundo totalmente diferente, pero sinceramente, creo que merece la pena frenar en seco y pensar, valorando los pros y los contras, antes que coger un avión y volver echa trizas. De nuevo. 
Quizá es debido a mi reciente cumpleaños y a este subidón de madurez que me ha invadido , pero creo que mi lado romántico-autodestructivo está menguando a una rapidez descomunal. Es tiempo de volver a las rutinas que tanto me gustan en el primer mes de existencia y centrarme en lo que realmente importa.

Have a nice weekend beautiful people. 

sábado, 13 de agosto de 2011

I'll just say what you won't say.

Al escuchar esos gritos de mis vecinos, no he podido si no sentir una profunda tristeza al pensar por lo que deben estar pasando. No dejan de ser una pareja que, si bien no, hace un tiempo, se querían, se respetaban, se amaban profundamente.
No puedo si no recordar la vez que realmente discutí con el que fue mi pareja durante nueve días, el odio que tanto él y yo éramos capaces de transmitir con simples palabras. Ahora sigo oyendo gritos, gritos que maldicen el día en que se conocieron, mencionan a sus respectivas madres y demás, ya sabéis. En una ocasión, desvirgué a esa persona de la palabra "asshole". En el momento que la dije dirigida a él, me sentí culpable por haberla ni siquiera pensado. Al segundo me dijo que nunca le habían llamado "asshole", ni una sola vez en toda su vida. ¿Quién era yo para calificarlo como tal, por mucho que sintiera, siento, por muy cabreada que estuviera? Claro que intenté disculparme y me perdonó (o fingió que lo hacía). Claro que en sucesivas situaciones, la historia se volvió a repetir y su tolerancia se empezó a derramar. 


No puedo sentir otra cosa que dolor, añoranza, nostalgia, entre gritos vecindarios y una quebradiza grieta muy dentro de mí. Supongo que en algún momento todo todo todo llega a su fin. Y no es que esté diciendo que ésto o aquello se termine ya, aquí y ahora, sentenciado por estas palabras, no.
Lo que estoy diciendo es que cuando llega el momento, tienes que dejar ir a lo que más quieres para así protegerle de ti mismo. 

miércoles, 20 de julio de 2011

Destrózalo.

Esta entrada está escrita por Gonzalo Iturregui, un buen escritor, un gran amigo.


Tal vez haya en la vida de todos o muchos un momento, un instante, un fragmento temporal en el que te das cuenta de que todo a tu alrededor, el mundo, no está hecho para ti. No está hecho para ti, te mides, te pesas pero no se ajusta. Quizás grande, tal vez pequeño, sobra o falta de aquí o de allá. El mundo, no es para ti. No lo es ahora, no lo es en ese momento, piensas, reflexionas, hurgas en ti. Poco a poco, a un ritmo desconocido, sorprendente, a veces estresante, otras cruel y peligroso tienes que hacerlo tuyo. Pisar fuerte, desgarrarlo y destrozarlo. Golpeando y arañando con todas tus fuerzas. Lo rompes, estropeas, lo masajeas y moldeas para bien o para mal pero con otra forma, otra expresión. Un sinfín de pequeños detalles: estrías, puntas, brechas. Al fin y al cabo es tuyo, lo conviertes a ti, como la energía, lo transformas. Y es en ese mismo instante en el que es tuyo, lo marcas y dejas tu huella, tu seña: palabras, pensamientos, relaciones, arte al fin y al cabo. Ahora es tuyo y de nadie más.